Estás hecha una Gilda
El viernes pasado me fui con unos amigos a tomarme una cerveza al Hogar del Pensionista de mi pueblo y entre jijis y jajas escuche a un señor mayor comentar a otro haciendo referencia a una chica (que estaba bastante bien): “¡Vaya gilda que está hecha esa moza!” Esta frase que es puro anacronísmo me hizo pensar en la peli a la que hace referencia “Gilda”.
En el año 1946 se estrenó en Estados Unidos dicha película, que encumbró a Rita Hayworth – hija de un sevillano y una irlandesa – como un símbolo sexual. Tal vez su mejor película gracias al rol de mujer fatal que tan bien supo interpretar. La película ha pasado a la historia del cine por la escena del primer “strip-tease”, en donde, paradójicamente, Gilda sólo se quita un guante….¿o fueron los dos? ¡Pero cómo se los quita!… La protagonista, enfundada en su ya mítico vestido de satén negro, irradia erotismo a base de contoneos, ademanes, miradas, movimientos de baile que llegan a la contorsión mientras canta de forma harto seductora “Put The Blame On Mame”. Lo de la bofetada final de la escena casi da pie para otra entrada…. Más allá de su valor estrictamente artístico, este drama pasional se convirtió en un icono de la historia del cine. La década de los cuarenta alumbró películas mucho mejores, pero el simbolismo y estética de “Gilda” la convirtieron, todavía hoy, en una obra imprescindible.

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.





