Archivos de Refranes

Definición de Lengua

ÓRGANO SEXUAL QUE ALGUNOS DEGENERADOS USAN PARA HABLAR.


Ni chicha ni limonada

Equivale a decir no valer para nada. Además, esta expresión se usa en el sentido de no ser una cosa ni la otra. La chicha, según el diccionario, es la voz que, desde antiguo se emplea en el lenguaje infantil para designar la carne comestible. Pero chicha también es una bebida alcohólica que resulta de la fermentación del maíz en agua azucarada. De éste licor, muy común en los países de centroamérica y sudamérica, nace el dicho “ni chicha ni limonada”, es decir, que no hay o no quedan ni bebidas alcohólicas ni refrescantes.


Significado de… Esto es un coñazo

No sé si os habéis preguntado alguna vez de dónde viene la expresión esto es un coñazo”. Hoy en día nos parece lo más normal del mundo asociar una tarea ardua, pesada y aburrida a la imagen de un coño enorme, peludo y amenazante, jijiji. Es bastante probable que todos dispongamos en nuestro imaginario personal de un coño más o menos antipático que aparece en nuestra conciencia cuando algo muy pesado se nos avecina. Y resulta paradójico porque el coño es, para muchos, sinónimo de diversión sin límites. Un coñazo tendría que significar algo así como una macrofiesta sexual. “Tíos, menudo coñazo la fiesta de ayer” tendría que parecerse a “Tíos, en la fiesta de ayer había muchas tías y me puse las botas”. Pero no. Resulta que significa más bien lo contrario.

¿Por qué? ….Investiguemos un poco.

En 1914, Barcelona era el centro de la industria cinematográfica española. En aquellos tiempos, imperaban las adaptaciones de folletines teatrales, las zarzuelas y los dramas históricos. Todas ellas eran películas mudas, por supuesto, y se dirigían a un público amante del entretenimiento. En este contexto, y coexistiendo con producciones célebres como “Nobleza Baturra” (1916) o “Vida de Cristóbal Colón y su descubrimiento de América” (1917), desarrollaba su actividad creativa Armando Flores, un cineasta que, aunque es hoy en día un completo desconocido para muchos, pasará a la Historia del cine por ser el creador de un género cinematográfico apasionante: el porno fantástico (en inglés, “Fantastic Porn”). Como su nombre indica, el género se caracteriza por mezclar hábilmente entornos irreales, fantasiosos y casi siempre futuristas con escenas de sexo muy explícito para la época. Películas como “Los de Marte son coños aparte” (1917), “Fenomenal la sonda anal” (1919) o “Los pezones del espacio se comen despacio” (1918) son piezas clave en la cinematografía de Armando Flores. “El Coñazo”, estrenada clandestinamente en 1920, fue la obra más arriesgada del autor, y de hecho recibió tantas críticas que Flores decidió abandonar el mundo del cine para siempre. La película narraba la historia de dos exploradores de la selva que descubrían un coño gigante escondido entre unas montañas rocosas, proveniente del espacio exterior. Haciendo gala de su valentía, los dos protagonistas se adentraban en el inmenso órgano genital y descubrían que su interior era un complicado laberinto del cual nunca podrían salir. Algunos críticos sostienen que Stanley Kubrick se inspiró en esta película cuando rodó la escena final de “El Resplandor”, aunque es poco probable que la conociera. Quien sí tuvo acceso a “El Coñazo” fue sin duda alguna Pedro Almodóvar, que la homenajea directamente en una de sus últimas películas.

Armando Flores vio truncada su carrera cinematográfica por culpa de una película mal planteada e infinitamente aburrida. Sin embargo, de un fracaso siempre puede salir algo bueno. Flores consiguió que “El Coñazo” se convirtiera en el sinónimo de todo lo insoportable, lo tedioso y lo pelmazo. Cada vez que empleen la expresión “¡Menudo coñazo!” estarán ustedes homenajeando a Armando Flores, uno de los cineastas más creativos y arriesgados de nuestra cinematografía.


Significado de …No hay tu tía

Hoy vamos a explicar el significado y origen de una frase que le encanta a mi novia y que yo nunca he llegado a entender del todo. “No hay tu tía “. Es una expresión que se emplea para recalcar que algo carece de solución. Tiene su origen en un ungüento medicinal que en épocas pasadas se aplicaba como remedio para todos los males, la atutía o tuthía, vocablos que derivan del árabe altutiyà. Este compuesto, que fue empezado a ser utilizado por los árabes con fines oftalmológicos, no es otra cosa que una mezcla de óxido de cinc y otras sales metálicas que se adhieren formando una costra grisácea en las paredes de los hornos donde se trabaja con derivados de ese mineral. El dicho “no hay tu tía”, que es una modificación de no hay atutía, se empleaba para indicar que una enfermedad no tenía remedio ni aplicando el virtuoso preparado.


Los puntos sobre las ies

Según el Diccionario de modismos, de Ramón Caballero, esta expresión significa “concretar, determinar, acertar, sintetizar, por lo común con daño o contrariedad para alguno”. La adición del punto sobre la i minúscula data del siglo XVI. El folclorista Joaquín Bastús comenta que “cuando se adaptaron los caracteres góticos era fácil que dos ii se confundieran algunas veces con una u, y para evitar confusión se introdujo la costumbre de poner encima unas tildes, acentos o virgulillas, y este uso se extendió hasta la i sencilla”. Estos acentos o virgulillas pasaron a ser puntos sencillos a principios del siglo XVI, “y este cambio adaptado por algunos copistas, parecía quisquilloso a algunos otros, y de ahí vino la locución de poner puntos sobre las íes”.