Ponle ritmo a tus momentos de sexo
Según leo en un estudio los ritmos en la música al igual que en el sexo son básicos. Es importante la sincronía. Los ritmos pueden promover la sincronía y acompañar la excitación, cuando los ritmos no son sincrónicos, no tienen un compás y son torpes, pueden conseguir que la excitación se difumine y desaparezca por completo.
Una buena parte de esta sintonía se consigue siendo receptivos a la otra persona. Si una persona está demasiado preocupada por sí misma o por otras cuestiones ajenas a la actividad sexual, muy probablemente tendrá dificultades a la hora de acompasar sus ritmos con los de su pareja durante el sexo. En el fondo, es cuestión de dos personas el encontrar el ritmo que mejor sienta a la pareja en un momento dado.
Los ritmos en el sexo son como los de la música: algunas veces son lentos y pausados, mientras que otras son más rápidos e intensos. Asimismo, hay personas más predispuestas a unos ritmos que a otros. De hecho, éste puede ser un aspecto importante en la compatibilidad de la pareja. La predisposición a unos ritmos o a otros suele ir cambiando con el tiempo y con los momentos que se estén viviendo. Hay veces que apetece una balada romántica y otras lo que nos provoca es un rock.



































