Lo bueno e importante de ser odiado



Esto se lo escribo a mi novia, porque sé que se preocupa por algunos que no cesan de molestar, malhablar y odiar todo lo que hace. Yo se que lo haces por bien y ellos algún día, espero no muy tarde, se den cuenta.

De la misma forma que una persona desea ser amada por una persona en concreto y esto le convierte en la persona más feliz, más importante y grande del mundo, el odio recíproco puede resultar igual o más excitante. Cada muestra de odio ajeno es un escalón más alto en el pedestal. Cuánto mayor es el odio que se despierta, más por encima se está. El odio nos hace grandes, porque nadie odia a lo insignificante.

¿Te ha quedado claro?


Si te ha gustado esta noticia apuntate GRATIS a nuestro RSS

Envia comentario

Nombre: (Requerido)

E-mail: (Requerido)

Website:

Comentario: