“Se trata de un esfuerzo de todos, pero que no recaiga en los más débiles”, con estas palabras se anunciaron, el pasado 30 de diciembre de 2011, las nuevas medidas impositivas aprobadas por el Real Decreto-ley 20/2011, de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público, publicado el sábado en el BOE. Las nuevas medidas, las que habrían de suponer un esfuerzo de todos, cargan todo el peso de los recortes y los costes sobre los de siempre, las clases trabajadoras.
Cuando se habla de reducir subvenciones, ni los partidos políticos, ni los sindicatos, ni los empresarios se han librado de los recortes. El Gobierno ha decidido reducir un 20% las subvenciones destinadas a los sindicatos y organizaciones empresariales, con ella se pretende ahorrar alrededor de 55 millones de euros. Con la reforma de la Ley de Financiación de los partidos políticos, a estos se les aplicará una reducción de casi 30 millones de euros, según especificó la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría tras el Consejo de Ministros.

En la rueda de prensa, posterior al Consejo de Ministros, no hubo ni una palabra de ningún recorte que pudiera afectar también en este sentido a la financiación y subvención a la Iglesia Católica. Y no la hubo, porque no hay ningún recorte para la Iglesia.
En el mes de septiembre de 2006, cuando aún no había crisis, el Gobierno de Rodriguez Zapatero aumentó notablemente el porcentaje que, desde hacía años, venía recibiendo la Iglesia Católica de la declaración del IRPF pasando del 0,52% al 0,7% —los obispos pedían el 0,8%—. Desde la renta de 2007, se destina el 0,7% de la recaudación del IRPF de los contribuyentes que lo asignen para la Iglesia Católica en su declaración de la renta. Aunque, si bién es cierto, que esto sólo supone un 5% de lo que la Iglesia Católica recibe del Estado.¿Porqué ahora, en un momento de sacrificios para todos, según dicen, no se rebaja la subvención a esta entidad privada? Y más en un Estado que, según su Constitución, es aconfesional y laico.
El gobierno de Rajoy con el fín de dotar de mayor seguridad jurídica, ha redactado de nuevo en el Real Decreto-ley 20/2011 las disposiciones adicionales que regulan la asignación de cantidades a fines sociales y la financiación de la Iglesia Católica, así como para acomodar las referencias temporales que se incluyen en las mismas.
Con vigencia desde el 1 de enero de 2007 y con carácter indefinido, en desarrollo de lo previsto en el artículo II del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos, de 3 de enero de 1979, el Estado destinará al sostenimiento de la Iglesia Católica el 0,7 % de la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente a los contribuyentes que manifiesten expresamente su voluntad en tal sentido.
A estos efectos, se entenderá por cuota íntegra del impuesto la formada por la suma de la cuota íntegra estatal y de la cuota íntegra autonómica o complementaria en los términos previstos en la Ley reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
En el año 2007, el Estado entregó a cuenta, mensualmente, a la Iglesia Católica 12.501.051,76 euros. En el 2010, la Conferencia Episcopal obtuvo de la última declaración de la Renta de 2009, 241 millones que (supone el 5% del total que recibe la Iglesia del Estado, estimado en 6000 millones de euros anuales). Durante el año 2012, según el nuevo Real Decreto, el Estado entregará, mensualmente, a la Iglesia Católica la escalofriante cantidad de 13.266.216,12 euros, a cuenta de la cantidad que deba asignar a la Iglesia por aplicación de lo dispuesto en los apartados Uno y Dos de la disposición adicional decimoctava de la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2007.
Antes del 30 de noviembre de 2013, se efectuará una liquidación provisional de la asignación correspondiente a 2012, practicándose la liquidación definitiva antes del 30 de abril de 2013. En ambas liquidaciones, una vez efectuadas, se procederá por las dos partes a regularizar, en un sentido o en otro, el saldo existente.
Es fàcil entender que a mayor recaudación del IRPF …..